Producción integrada en el medio ambiente

Desde que empezamos con este proyecto familiar, hemos dedicado gran parte de nuestro empeño a la mejora y conservación del ecosistema.

Se ha prescindido de cualquier tipo de barrera para delimitar la finca, dejando así vía libre para todos aquellos animales que merodean por la zona. Esto supone que una parte de la producción de aceitunas se incorpore al menú diario de estos animales, pero es el precio que hay que pagar para poder disfrutar de la gran diversidad de fauna que se deja ver entre las filas de olivos al atardecer.

El compromiso que tenemos, reconocido por la consejería de medio ambiente, se refleja en el asentamiento de especies extremadamente escasas, como una de las dos parejas de águilas perdiceras que existen en toda la región. Y también de otras más frecuentes, como la perdiz roja autóctona, el búho real, buitre leonado, zorzales, corzos, jabalíes, abejarucos, tórtolas, liebres, conejos, etc. También hemos prescindido del pastoreo para dejar evolucionar la flora autóctona, de esta forma, enebros, álmez, alhamos, coscojas, té, ullagas, tomillo, romero, tamárix, hinojo, etc. proliferan por toda la finca.

Desde hace muchos años, una especie tan sensible a la contaminación como las abejas, elaboran miel de tomillo y romero en la abejera del tío Fidel.

Todas las acciones que llevamos a cabo, van encaminadas a favorecer el desarrollo natural del ecosistema aunque eso suponga una reducción de la producción; el aceite "CASTILLO DE TUDEJÉN" nace de la naturaleza y nosotros lo ponemos a su disposición.